Mi trabajo como directora de orquesta y directora artística nace de la convicción de que la música se despliega desde la escucha —del sonido, del gesto y del cuerpo colectivo en la interpretación. La dirección se convierte así en activación de la presencia: un espacio compartido en el que la atención, la intención y el sentido musical se entrelazan y toman forma en el tiempo.
Con base en la música antigua y la interpretación históricamente informada, recorro repertorios que se extienden desde las tradiciones antiguas hasta la creación contemporánea, cultivando las múltiples posibilidades del sonido, del silencio y del significado musical.
Iara Fricke Matte